Por: Felipe Flores


 

Dorada o de hojalata; la generación actual de jugadores mexicanos dista mucho de ser aquella que se nos comenzó a vender en el aquel lejano 2005.

Desde que se tiene memoria, el fútbol mexicano siempre ha vivido con el anhelo de poder pararse al tú por tú ante las grandes potencias del orbe del balompié; situación que para medios de comunicación, entrenadores, promotores e inclusive jugadores iba a ser mucho más factible en el momento que se comenzara con el proceso de migración del futbolista mexicano a Europa.
Ya han pasado varios años y los fracasos son iguales a los que siempre han existido, pero sin lugar a dudas está existiendo un fenómeno que no se veía en el 78 o en el 94, estamos ante la generación dorada, la generación que ha vivido de un título en Perú, pero ante todo, estamos ante la generación *mimada*.
El día de ayer me encontré con una curiosa  carta de Javier Hernández dirigida hacia su Director Técnico, me parece auténtica ya que refleja  rabia, sentimiento, “gallardía” y necesidad continua de ‘apoyo”,  de ser el “México del somos más los buenos, que los malos” el gran mal que ha aquejado a esta generación de talentosos pero en exceso mimados jugadores de fútbol, la falta de RESPONSABILIDAD y RESPETO HACIA LA AFICIÓN.
Es válido pedir respeto, es un derecho humano FUNDAMENTAL sea la profesión que sea, pero hay elementos en esta malograda generación dorada que honestamente le ha dado al fútbol mexicano más migrañas y sinsabores que actuaciones con decoro.
Está generación “Dorada” presume de ser quienes se animaron a saltar el  charco, inclusive  algunos arriesgando su poder adquisitivo en busca de un mayor rendimiento deportivo. Lamentablemente “la generación dorada” está marcada por la “excusa” y por las “buenas intenciones” que al final no nos han entregado.
Javier Hernández tiene toda la razón en proteger a su Director Técnico, se lo aplaudo, da gusto que el futbolista se una y defienda a su gremio, pero así como se unen para unas cosas, deberían juntarse y defenderse  con los malos salarios de sus compañeros, el que día a día manejen un nivel de esclavismo moderno (Draft) con los Directivos, con las reglas modernas en la FMF obstaculizan el desarrollo de los jóvenes y demás “negocios” audaces de Decio de María & compañia consentidos por esta nuestra “generación dorada”.
A Javier Hernández y compañia yo solo les digo que la prensa no debe ser complaciente, debe ser crítica y objetiva SIN DAÑAR AL PRÓJIMO PERO SIN SOLAPAR LA MEDIOCRIDAD, como muchos de ustedes pretenden que así sea, por que ahora nos recuerda situaciones vergonzosas por las que han sufrido los seleccionados, pero por cada una de esas hay 5 para exigirles que sean responsables y sobre todo que muestren su calidad EN LA CANCHA y no en cartas que al final sólo acaban como dicen coloquialmente “dándole atole con el dedo” a la ya de por sí atolondrada afición mexicana.
Podría escribir mil líneas más, pero ha está “Generación Dorada” le han hecho falta bastantes pantalones para admitir sus problemas en cancha y extra cancha, ya que si bien como ellos las pasadas generaciones han fracasado de igual manera, al menos las otras tenían la decencia de partirse el alma en la cancha y sobre todo de tener la hombría de dar la cara en los momentos difíciles, y no la del “A ti no te doy entrevistas” que ahora usan ante cada bochorno que nos hacen pasar.

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